25 de octubre de 2013

Fantasmas y al revés.

Fantasmas y al revés. Como cuando intentas respirar hondo y no encuentras oxígeno suficiente para llenar tus pulmones, así me sentía yo. Encerrada, bajo llave, perdida. ¿Alguna vez habéis llorado tanto que incluso llegaba un momento en el que no podías soltar ni una sola lágrima más...? Parecía como si alguien me estuviera poniendo una almohada en la cara, asfixiándome. Y entonces, vi todo en blanco y negro, como las películas antiguas. Llamaron a la puerta y el miedo entró sin ni siquiera invitarle... y cuando me acosté en la cama, él se instaló en mi y todo en mi, se congeló. La tristeza, la decepción, la inseguridad, la ansiedad... todos, vinieron con él y se clavaron en mi pecho como cuchillos, para dejarme cicatrices y recordarme para siempre, que estuvieron y estarán ahí. Porque para eso sirven las cicatrices, para que sepas lo que ocurrió, para que sepas que gracias a eso ahora eres quién eres. Me levanté sobresaltada, por culpa de una pesadilla... supongo, que la misma de siempre, capaz de asustar a cualquier ser humano. Me quedé toda la noche en vela y pensé en aquello que tanto daño me causaba. Miré al techo de mi habitación, donde seguían pegadas aquellas estrellas que se iluminaban en la oscuridad, y recordé el por qué. El porque estaban allí pegadas. ¿Os dais cuenta? Todo, absolutamente todo, son recuerdos. Incluso nosotros mismos. Incluso yo. Porque eso somos las personas. Eso soy yo, unos cuantos fantasmas en mi interior y puesta del revés. Hay una frase, que escuché en una serie, y me define completamente: "Pienso que nací al revés, que salí de mi madre de la manera equivocada... oigo voces que van a hacia atrás y a la gente que debería amar, la odio y a la gente que debería odiar...." 
Después están esos fantasmas que salen todas las noches de mi interior, para atormentarme, que no me dejan abrir los ojos, que me ahogan, me dejan sin respiración... pero por la mañana, cuando me miro en el espejo, sé que la del reflejo soy yo, la verdadera yo, antes de que me marchitara y muriera. ¿Triste, no? Entonces es cuando me doy la vuelta y encierro otra vez a todos aquellos fantasmas, haciéndome creer que todo está bien, sonrío y me digo que los fantasmas no existen. Exactamente lo mismo que le dices a una niña pequeña que no puede dormir porque piensa que hay monstruos debajo de su cama. La engañas, ¿no? porque realmente, ¿tú te has agachado a mirar por si hay algo ahí debajo? ¿no, verdad? Pues ya está. Como nos gusta engañar, y hacer daño, aunque a veces sean con buena intención, o 'mentiras de jarabe' como yo las llamo. 

Y es aquí cuando me pregunto quién coño dijo eso de que el amor lo vence todo. ¡Jodido idiota! Amor, amor, amor, amor... tú me has hecho estar así, puto cabrón de mierda. ¿Para qué coño sirve enamorarse? Enamorarse es una sensación de angustia y ansiedad constante, que finalmente hace que te mueras sin poder hacer nada. Enamorarse es como un suicidio. Lo sabes. Todos con un poco de razón y lógica, comprenden esto. Pero nadie lo para. Nadie hace nada para evitar ese sentimiento...es, es inevitable. No se busca, se encuentra sin más...
Si te enamoras, estás realmente jodida. Recuerdalo. 


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