19 de agosto de 2013

Siempre imperfectos.

A veces las cosas simplemente no salen como queremos. Se tuercen. En todos los sentidos. Además de tener al mundo en nuestra contra, estamos nosotros mismos, que lo estropeamos, lo hacemos más difícil, ¡como si no tuviéramos ya poco con las malas jugadas de la tierra y de los demás! Que contradictorio. ¿Por qué querríamos hacernos daños a nosotros mismos? Sinceramente, no hay respuesta. Es solo que estamos hechos así, y he de decir, que como invento (si es que alguien realmente nos ha creado, lo cual, dudo mucho) somos una completa una mierda. Siempre he pensando que el ser humano deja mucho por desear. Si "quien" nos creó, en el primer momento, se dio cuenta de que no funcionábamos como debíamos, ¿por qué dejarnos seguir adelante? Pues bueno, yo no tengo respuesta. Simplemente tengo opinión, y creo que lo hizo para joder. Para joder y para que no fuera tan aburrida. Dicen que la vida es eso, equivocarse, aprender de los errores, seguir adelante, fallar, ganar o perder. Porque si fuéramos perfectos, ¿habría algún reto al que enfrentarnos? Nos lo daría todo hecho y no valoraríamos ni no esforzaríamos en mantener algo. Simplemente lo dejaríamos pasar, seríamos conformistas y estúpidos. Tal vez es mejor así, somos como somos. Sí. Complicamos las cosas, sacamos de quicio y en escasas ocasiones hacemos algo bien. Pero la vida y nosotros mismos, consistimos ni más ni menos en eso, en vivir, a nuestra manera. A nuestra jodida manera. No tenemos los mismos ojos, por lo mismo jamás estaremos de acuerdo en todo, enfocamos la vida de maneras diversas, nos confundiremos y crearemos nuevos sentimientos jamás experimentados. Por eso vale la pena ser imperfectos. Me gusta más eso, que la perfección. Si puedo votar algo, voto por ser siempre imperfectos. 

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